Manifestantes quitando valla de Uribe en Barranquilla

En medio de las masivas movilizaciones que se presentaron el lunes 21 de septiembre en Colombia, convocando a las ciudadanías a protestar frente a las 60 masacres ocurridas en el gobierno del centro democrático en cabeza de Iván Duque, se presento un hecho particular.

Una valla pagada por políticos tradicionales que había sido instalada en barranquilla, fue inmediatamente arrancada por la caravana de protestantes presentes en el acto. Las razones son apenas obvias. A Álvaro Uribe Vélez se le asocia desde hace mas de 40 años con grupos narcotraficantes y mafiosos. Además, durante su mandato como gobernador de Antioquia, Uribe Vélez fue el máximo propulsor de las llamadas convivir, que tiempo después mutaron al paramilitarismo.

Uribe, quien esta preso en su haciendo El Ubérrimo en el marco de un proceso donde se le imputan diversos cargos delictivos, goza de total libertad para trinar desde su cuenta de Twitter, atacando a la juventud catalogándola como juventud Farc.

Su imagen es símbolo en el mundo de violencia, al promover en su mandato de la doctrina militar de enemigo interno, doctrina que promovió mas de 10.000 falsos positivos en el marco del conflicto.

Es claro que el gesto de los manifestantes es un acto de dignidad frente a la imagen de un político que solo ha promovido violencia y tristeza en su actuar.

Se siente en el ambiente un escenario de paro nacional de altas proporciones, convocado por la ciudadanía para el próximo 21 de noviembre. Es claro que la sociedad se cansó de imágenes ancladas en el odio como la que provoca el líder máximo del uribismo en Colombia.